EL RINCÓN DE NUESTRAS VIDAS

La Música de Perfect Day (y de nuestros grupos favoritos)... La Vida... Nuestras Sensaciones...

sábado, 23 de junio de 2007

Costa Azul...


Ayer noche tuve la oportunidad de escuchar de forma completa por fin el nuevo trabajo de los catalanes Sidonie.
Después de haber escuchado su single de adelanto, "Nuestro Baile Del Viernes", sobre el que ya hablamos en una de las entradas de nuestro blog, me ha resultado, cuanto menos, extraño, volver a escuchar un long play de este gran grupo, que ha marcado una evolución clara desde su debut con su primer disco en 2001.
Personalmente, creo que "Shell Kids" (2003) fue su obra cumbre, con una combinación de sonidos derivados del pop de los 90, funky de los 70, psicodelia de finales de los 60, sitares y sonoridades hindúes. Y, sobre todo, con estribillos pegadizos y armonías fácilmente reconocibles.
Con su "Fascinado" (2005) cambiaron su tradicional inglés por el castellano puro y duro, aunque con influencias a textos de los 60, con mucha psicodelia y referencia escondida, metáforas, surrealismo y paisajes repletos de imágenes inconexas.

Pero con este "Costa Azul" hemos visto una clara evolución hacia terrenos algo más comerciales. Aun siendo muy independientes, los textos son más claros, menos confusos, han prescindido de sitares, y han usado mucho piano, hammond y efectos de acompañamiento.
Me gusta especialmente la gran sonoridad alcanzada por el gran bajista que es Jesús Senra, así como las baterías de Axel Pi, en su mayoría sencillas, pero magníficamente metidas. Marc Ros, con su voz nasal y reconocible, ha conseguido un pastiche entre dandismo y psicodelia (como ellos mismos dicen), pero es cierto que, para bien o para mal (depende lo que os pareza cuando los escuchéis) Sidonie ha cambiado su forma de entusiasmarnos con sus nuevos trabajos.

Mención especial para tres canciones: "Nuestro Baile Del Viernes", la canción más pegadiza del disco con mucha diferencia; "Giraluna", que es el último corte del disco, consistente en una bella melodía vocal, acompañada de un órgano de fondo, sin percusión alguna, y que me recuerda profundamente a los Kinks del "Waterloo Sunset" o del "Sunny Afternoon"; y "Todo Lo Que Nos Gusta", y ésta especialmente por la frase que abre la canción, y que sirve como estribillo...


"Todo lo que nos gusta nos va a matar mañana... pero es mejor reinar en el infierno que servir en el cielo".

miércoles, 13 de junio de 2007

Mundial del 82...


Hoy se han cumplido 25 años del partido inaugural del Mundial de Fútbol del año 1982, celebrado en España.

Dado que la canción de cabecera de Perfect Day tiene por título precisamente "Mundial del 82", me gustaría ofrecer aquí mi pequeño homenaje a toda la gente que recuerda aquella época, que creció con aquellos cromos, que comenzaba a vivir de una manera especial su juventud, o que intentaba olvidar los últimos coletazos de una época marcada por el intento de dejar todo lo más atrás posible.

Esta canción nace como homenaje de Jesús a toda la gente que recuerda aquella época (yo ni siquiera había nacido hace 25 años...), que creció con ello, y que ha pasado tardes y tardes removiendo en su memoria los ecos de un pasado que pocas veces es recordado como mejor que este presente que nos está tocando vivir.

Su ritmo bailable, su melodía pegadiza, sus reminiscencias a la música de fiesta y de baile, y su espíritu imperecedero y optimista, han convertido a esta canción en el mejor exponente de la filosofía de Perfect Day, y de lo que se busca dar al público...


Música... Baile... Optimismo... Buenas Vibraciones... Sensaciones que nunca olvidaremos...


"Tan feliz y soñador como éramos tú y yo

El "Un, Dos, Tres"... "Verano Azul", sonaba Kaka DeLuxe

Y Nacha Pop, y aquel Mundial del año 82

Nada es igual, todo cambió, la infancia se perdió"

martes, 5 de junio de 2007

Mantras...

"Mantras de la nueva fe... cantan letras que se oxidan..."
Comenzamos este nuevo artículo de nuestro blog con una de las frases más bonitas de esta nueva canción, "Mantras", que recoge toda la influencia de la psicodelia beatleliana de la segunda mitad de los sesenta, así como el buen hacer de grupos actuales como Kula Shaker (uno de mis favoritos en los últimos tiempos, por cierto).
La canción fue escrita alrededor de los últimos días de abril de este año, en base a una guitarra acústica y con la mente en una percusión sencilla pero emocionante, con tintes hindúes, para acompañar su melodía ensoñadora y relajante. Esta misma semana, hemos comenzado a ensayarla y pulirla... y la verdad es que ha resultado (al igual que fue en su momento "Bajo El Sol") diferente a lo que yo podía esperar de ella cuando la escribí. Si bien es cierto que tiene muchos elementos que ya sonaban en mi cabeza cuando fue concebida, es una canción que está sorprendiéndome por el difícil juego que puede dar. Y digo difícil porque creo que, como confesó en el último ensayo nuestro querido guitarrista y co-cantante Franfer, es una canción muy sencilla... pero engaña, porque tocándola no es tan sencilla.
Necesita de muchos detalles, y necesita de una ambientación que nos lleve a una colina solitaria, al atardecer, oyendo a un grupo de fieles recitar mantras tras la sombra espacial de Shiva o Vishnu...
El olor a incienso, los cánticos, los sitares más intrigantes y homogéneos, la sensación de cercanía... Esta canción va a reunir todos esos elementos y, como ya hiciéramos con "Paisaje Lunar", se van a fundir con el rock, el pop o el funky de una manera que ni en mis mejores sueños pódía imaginar...

"Dentro de mi alma no hay dolor..."