"Mantras de la nueva fe... cantan letras que se oxidan..."Comenzamos este nuevo artículo de nuestro blog con una de las frases más bonitas de esta nueva canción, "Mantras", que recoge toda la influencia de la psicodelia beatleliana de la segunda mitad de los sesenta, así como el buen hacer de grupos actuales como Kula Shaker (uno de mis favoritos en los últimos tiempos, por cierto).
La canción fue escrita alrededor de los últimos días de abril de este año, en base a una guitarra acústica y con la mente en una percusión sencilla pero emocionante, con tintes hindúes, para acompañar su melodía ensoñadora y relajante. Esta misma semana, hemos comenzado a ensayarla y pulirla... y la verdad es que ha resultado (al igual que fue en su momento "Bajo El Sol") diferente a lo que yo podía esperar de ella cuando la escribí. Si bien es cierto que tiene muchos elementos que ya sonaban en mi cabeza cuando fue concebida, es una canción que está sorprendiéndome por el difícil juego que puede dar. Y digo difícil porque creo que, como confesó en el último ensayo nuestro querido guitarrista y co-cantante Franfer, es una canción muy sencilla... pero engaña, porque tocándola no es tan sencilla.
Necesita de muchos detalles, y necesita de una ambientación que nos lleve a una colina solitaria, al atardecer, oyendo a un grupo de fieles recitar mantras tras la sombra espacial de Shiva o Vishnu...
El olor a incienso, los cánticos, los sitares más intrigantes y homogéneos, la sensación de cercanía... Esta canción va a reunir todos esos elementos y, como ya hiciéramos con "Paisaje Lunar", se van a fundir con el rock, el pop o el funky de una manera que ni en mis mejores sueños pódía imaginar...
"Dentro de mi alma no hay dolor..."
3 comentarios:
Claro, hay dos conceptos que hay que distinguir, y es que lo difícil es hacer que una canción suene s e n c i l l a y no s i m p l e, que no es lo mismo. Por poner un ejemplo, la banda sonora de Paris-Texas de Ry Cooder, que se popularizó en los ochenta por la sintonía de Documentos TV. Cualquiera que la tararea puede pensar que es una música sencilla, pero conseguir esa atmósfera no es nada simple ¿no es verdad?
Es una canción de las que nunca se puede olvidar uno en su carrera. Te deja experimentar con todo tipo de sonidos y frecuencias, un regalo para el oido y el corazón.
A ver si es verdad que no se nos olvida para el próximo ensayo, je, je...
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