Se acaba el verano. Y es que nada es eterno. Cierto es que lo bueno, si breve, dos veces bueno (grandísimo dicho), y puedo afirmarlo contrastándolo con la trayectoria de Perfect Day durante este mes de agosto.
A estas horas, y en esta fecha, puedo garantizar que, pese a haber dado solamente tres conciertos en el periodo estival, han sido una de las mejores épocas que hemos tenido delante de nuestros ojos. Gama fue el gran concierto lisérgico que todos esperamos dar alguna vez en nuestras vidas, no tanto por el entorno (genial y mágico donde los haya, pero tampoco soberano), sino por la interacción público-grupo que tanto se anhela siempre.
El "Alba" me llenó de sensaciones, tanto por mi momento personal como por los propios sentimientos que el local me inspira. Algo menos genial, pero, aún así, gran sabor de boca.
Y la nostalgia llegó con el "Titicaca"... Fue, quizá, el concierto menos brillante de los tres, pero, como despedida del verano, no estuvo nada mal. La frialdad de la gente, sentada en sus "butacas" cual recital de Van Morrison en el Royal Albert Hall, no nos hizo desesperar. Tuvimos paciencia, no reculamos, sentimos la música en nuestras guitarras y en nuestras manos, y dejamos a un lado la nostalgia de los recuerdos vividos, tan latentes cuando una época tan mágica toca a su fin.
Hemos reido, hemos soñado, hemos sentido... y hemos amado. Y nunca olvidaremos estos tres mágicos conciertos.
Gracias a todos los que habéis asistido, y a todos los que habéis confiado en nosotros. Gracias a todos los que os llevásteis un regalo a casa en forma de disco, y a todos los que habéis sentido lo mismo que nosotros escuchándonos, observándonos, bailando y divirtiéndoos.
Nos veremos muy pronto... Seguro!!!!
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1 comentario:
La versión de Tomorrow never knows...
http://peterpsych.blogspot.com/2007/08/tomorrow-never-blonde.html
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